La fibra es absolutamente esencial en la dieta del caballo, se asimila a los “hidratos de carbono”, por así decirlo. Se convierte en energía en el intestino grueso gracias a unos microorganismos llamados flora intestinal, convirtiéndose así en ácidos grasos volátiles. Esta energía proporcionada es de larga duración, aportando energía durante largos períodos de tiempo.

Pero no es solo energía, les asegura también un buen funcionamiento del tracto intestinal y del sistema digestivo. La flora intestinal necesita un aporte constante de fibra para mantenerse estable y mantener un equilibrio en sus microorganismos. Pero no todo en la fibra es digerible, la parte que no lo es da volumen a la dieta y regula la presencia de agua y electrolitos en su sistema digestivo.

Efectos en el carácter del caballo

El tipo de energía de la fibra no excita al caballo; por lo que para esos caballos denominados “calientes”, por tener exceso de energía y temperamento, es una buena opción aumentar la ingesta de fibra, y reducir la de otros alimentos. Además, es una buena oportunidad para caballos con vicios, porque los alimentos altos en fibra son más lentos de comer.

Ingesta diaria recomendada

Como mínimo, el caballo debe comer un 1% de su peso corporal en fibra. Por lo tanto, para un caballo de 600 kg, serían 6 kg de alimento seco fibroso al día; lo que se traduce en que un 50/70% de su ingesta total debe ser en fibra. Para caballos de actividades fuertes es mejor pecar de más fibra que andarles dando mucho pienso.

¿Cómo afecta esta información a la alimentación de nuestro caballo?

Las plantas se vuelven más leñosas cuanto más crecen. Esto significa que las plantas más viejas son menos digestivas para los caballos. Las plantas jóvenes (primeros henos cortados y los pastos bien cuidados) tendrán menos lignina y, por consiguiente, proporcionarán nutrientes más útiles al caballo.

Por otra parte, legumbres como la ALFALFA tienden a ser más fácilmente digeribles que algunos tipos de hierbas. También debemos considerar como una buena alternativa al heno, la paja, ya que, aunque no sea una fuente adecuada de nutrientes para el caballo, sí satisface su necesidad de masticar.

La PULPA DE REMOLACHA no solo tiene un contenido muy alto en fibra, sino que es, además, muy digestiva.

Debido al complicado aparato digestivo equino, muchas personas consideran que porque la fibra no es fácilmente digerida por el caballo, esto significa que no se debe incluir en su dieta. Todo lo contrario, la fibra es un componente muy importante en la dieta del caballo debido a la propia naturaleza del tracto digestivo del caballo. Los caballos tienen un intestino grueso que actúa como una gran cuba de fermentación para los organismos microbianos que allí habitan. Si no se les proporcionase fibra a estos organismos, morirían descargando toxinas en el cuerpo del caballo. Además, los caballos tienen también un fuerte deseo de gastar tiempo pastando y masticando. Este deseo se satisface fácilmente proporcionándoles grandes cantidades de forraje que si no se proporcionasen, serían causa de vicios.

 

Fuente: Noticaballos.com, Ventadecaballos.es